Perro errante

Escrituras de paso en un mundo inestable


ULTRAVIOLETA

1

Aún existe el tiempo, pero sé qué en cualquier momento dejará de ser, ya sea en su concepción lineal o circular. Sin embargo, es, y no ha dejado de ser, aunque desde hace setenta años comenzó a manifestar su extinción. Venía sosteniendo a la Tierra desde hace 4600 millones de años. Hasta hoy, el tiempo la hecho girar y gravitar, ha movido lo que concebimos como vida. Hace algunos años, setenta aproximadamente, sufrió averías, quizás la intervención real de algún Dios, la intromisión de lo improbable.

Tomado de misistemasolar-com

Los científicos de toda la Tierra comenzaron a buscar explicaciones, y las teorías existentes no alcanzaron a dar cuenta de lo que ocurría.

El tiempo ya no es relativo, se termina cada día, y hoy es el final.

Estamos en el año 2100.

Estoy asustada, escondida entre las matas de maíz.

Lo de las matas es un decir, porque ya no son de maíz, son de una especie de planta que hace muchos años solo crece y crece y no produce ningún grano. Le decían maíz cimarrón en la época de los abuelos.

Junto a mí hay una especie de construcción. Desconozco si se trata de una casa o bodega. En estos pueblos no se tuvieron que hacer bunkers de salvación, ni albergues. Como la gente era poca, las casas que sirvieron de recinto eran suficientes.

Traigo conmigo dos pequeñas cajas. Una se alcanza vislumbrar que era de color gris, es circular. Adentro tiene una especie de piezas de un títere de piedra antiguo y una piedra de obsidiana. También contiene un pequeño trozo de papel escrito aun con lo que parece ser la extremidad de una persona. Como escrito a mano y con una tinta negra. Se alcanzan a leer fragmentos acerca del amor y otras cuestiones.

La otra caja contiene solo trozos de papel escritos con la misma técnica antigua.

. . . . . . . . . . .

Año 2030: llovió todos los días del año a lo largo del hemisferio sur y por encima del Ecuador. Nos alcanzó a México. Fue un diluvio que acabó con toda clase de plantas, semillas y frutos. El resto de la población mundial se convirtió en un asadero. El calor aumentó a 50 grados en todas las regiones nortes del planeta. Ese día se vislumbró todo como un desértico futuro de hambruna. Desde los satélites cercanos al planeta, se pudo apreciar el aterrador y apocalíptico fenómeno.

Año 2040: el planeta comenzó un estado de descomposición. Las lluvias cesaron en 2035, y acabaron con la vida de miles de millones de personas. Quienes alcanzaron a migrar al norte, pudieron integrarse a ciertos grupos de supervivencia humana.



Dejar un comentario