También desde la ingenuidad se escribe, desde ese rincón desocupado de la memoria donde el artificio es animal agazapado y el fondo negro el gran maizal que lo alimenta.
Es en esa gran penumbra donde la singularidad se extiende sin topar con muro alguno, sin atravesar aún la cruel sentencia de una otredad siempre acechante.
Ahí, donde las matas todavía pueden sostenerte, laberinto vivo extendido hasta la insondable verdad, donde el padre y la madre acuden siempre al grito, y donde los monstruos aún no tienen nombre, la treta sobrevive, sabes que seguirá siendo esa negrura vertiginosa que terminará tragándose el camino de regreso que aún no añoras.
Hola, soy Liliana López Valentín y mi vida siempre ha estado ligada a la lectura y la escritura, a veces más a una que a la otra. A la edad de 16 años tuve la certeza de querer ser escritora y publicar mis libros; por varias razones no he visto realizadas mis expectativas, pero aún no he abandonado ese sueño que últimamente ha renacido en las profundidades de mi conciencia. Asimismo, soy profesora de Literatura en Educación Media, lo cual me ha permitido interactuar con las ideas y los anhelos de estudiantes con una gran habilidad para la expresión escrita. Por eso he decidido volcar mis energías en reactivar mi hábito de escribir. Estoy segura de que este blog me será de mucha utilidad para convertir en palabras todo eso que vive dentro de mí.
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