Perro errante

Escrituras de paso en un mundo inestable


Inocencia

También desde la ingenuidad se escribe, 
desde ese rincón desocupado de la memoria
donde el artificio es animal agazapado
y el fondo negro el gran maizal que lo alimenta.
Es en esa gran penumbra
donde la singularidad
se extiende sin topar con muro alguno,
sin atravesar aún la cruel sentencia
de una otredad siempre acechante.

Ahí,
donde las matas todavía pueden sostenerte,
laberinto vivo extendido hasta la insondable verdad,
donde el padre y la madre acuden siempre al grito,
y donde los monstruos aún no tienen nombre,
la treta sobrevive,
sabes que seguirá siendo esa negrura vertiginosa
que terminará tragándose
el camino de regreso que aún no añoras.


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