Perro errante

Escrituras de paso en un mundo inestable


Lo que amé de ti

No fue el mito
ni la necesidad
de tu tacto,
ni creer que mi paz
podía sostener
lo que dolía.

No fue la nostalgia
esperando en la puerta,
ni las canciones
que vuelven
como si fueran nuestras.

No fue el antes
ni el después.

Si partimos esta historia
justo a la mitad,
somos tú y yo
fingiendo
que aún hay un lugar
a dónde ir.


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