Por la mañana el sol cabe en toda su pupila, se dilata el corazón y el pelo es una muchedumbre que escucha atenta su paso por el mundo. En cambio yo sospecho de la hora y de la luz, mis latidos torpes me llevan del otro lado de mi voz.
El mundo de mi perro y el mío son el mismo.
Nos dejamos caer en la tarde, acurrucados en las aves que juegan antes de dormir. La respiración conmueve nuestra calma, escuchar que nos pasa un río de sangre nos acerca a la noche, a esa sombra que ya no nos asusta.
A media noche, el mundo de mi perro y el mío miran en la misma dirección.
El sueño repara lo que todavía no se pierde, el suave movimiento que resiste la inercia, el eco, la espera.
Hola, soy Liliana López Valentín y mi vida siempre ha estado ligada a la lectura y la escritura, a veces más a una que a la otra. A la edad de 16 años tuve la certeza de querer ser escritora y publicar mis libros; por varias razones no he visto realizadas mis expectativas, pero aún no he abandonado ese sueño que últimamente ha renacido en las profundidades de mi conciencia. Asimismo, soy profesora de Literatura en Educación Media, lo cual me ha permitido interactuar con las ideas y los anhelos de estudiantes con una gran habilidad para la expresión escrita. Por eso he decidido volcar mis energías en reactivar mi hábito de escribir. Estoy segura de que este blog me será de mucha utilidad para convertir en palabras todo eso que vive dentro de mí.
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