Prosa
-
El camino y el hombre
El hombre estaba ahí sentado. Lo vi desde que doblé la esquina cien metros antes de pasar frente a él. Lucía como un bulto de mazorcas, lleno y pesado, a punto de venirse abajo debido a que había sido mal colocado. Conforme fui acercándome, percibí todavía más su mirada mezquina y la voluntad entumida que… Continue reading
-
COTIDIANIDAD AVERIADA
Anoche soñé con la mujer que fui un día antes de conocerte. Ella, vacía y nueva, me dijo: «Sal de ahí y observa la entrada de tu casa. Después de tantos días de corretear su espalda, se te ha olvidado barrer y cortar las malas hierbas; éstas han crecido sin reparo, y ahora las flores… Continue reading