Perro errante

Escrituras de paso en un mundo inestable


Si escucho lo suficiente

otra vez descubriré 
que la vida 
se sostiene por sí misma.

Hay algo más que residuos 
en el cielo azul de primavera:
posados en el árbol impasible
que nació en el cementerio,
una respuesta honesta persiste
entre un pájaro y otro,  
el sol cabe entre las rendijas
de ese vocinglero infantil
con que se comunican
las hojas de las plantas, 
y a cada paso, 
la arenilla susurra
que mi vida cabe en este eco;
esa intermitencia
del amigo
del amante
que van y vienen
fuera de este día; 
esta respiración entrecortada 
que me une por siempre
a la consecuencia de este canto. 



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