Perro errante

Escrituras de paso en un mundo inestable


Propiedad privada


Nos han dado la tierra, decía Rulfo,
y llegamos a pensar que así había sido,
un territorio rectangular
en un mundo oblicuo,
un espacio casi siempre hecho
a nuestra imagen y semejanza,
un lugar que se vuelve
no-lugar para el vecino,
se podrá ocupar
o será imposible sembrarlo,
imposible darle una forma
que no sea una promesa permanente
de que somos dueños de algo
de que ese algo tenga el límite
que nuestro señor olvidó remarcar.

En estos terruños
me he anidado
anudado,
creo en ellos
en las posibles líneas
que pasan por su cauce,
en las posibles dudas
que se sueltan,
en las bastas dudas
que se enredan.


Dejar un comentario